Vasodilatadores naturales para las varices

Los vasodilatadores naturales, en la medida en que favorecen la circulación sanguínea, aportan indudables beneficios en el tratamiento de un gran número de enfermedades, incluso de aquellas que no son de origen vascular. Existen muchas hierbas y plantas medicinales vasodilatadoras, con notables efectos de vasodilatación, a las que puedes recurrir, como alternativa natural a otro tipo de fármacos y medicamentos.

Los vasodilatadores naturales son una muy buena alternativa, para el tratamiento natural de un gran número de enfermedades, sean o no de origen vascular. Los efectos de vasodilatación de las hierbas vasodilatadoras favorecen la irrigación de los tejidos y estimulan la circulación, lo que constituye un factor fundamental en los procesos de recuperación del organismo.

Entre las plantas medicinales vasodilatadoras se señalan la centella asiática, el arándano negro, el gingko biloba y el espino blanco. Favorecen el tratamiento en enfermedades tales como la hipertensión arterial, la diabetes, el cáncer y la osteoporosis, entre otras patologías, al emplearse solas o combinadas con otros principios activos que llegan, gracias a sus propiedades vasodilatadoras, más fácilmente a destino.

Los vasodilatadores naturales también son útiles en el tratamiento de la disfución eréctil. Además de los remedios naturales mencionados el aloe vera posee propiedades vasodilatadoras y desde tiempos remotos, es usado en China para regular la tensión arterial, tanto en casos de hipertensión como en la hipotensión. El principio activo responsable de este efecto vasodilatador, está también presente en otros alimentos como el ajo.

Por otra parte, también se han estudiado las propiedades vasodilatadoras de la sandía, relacionadas con su alto contenido en citrulina. Esta sustancia mejora la relajación de los vasos capilares, por lo que es muy recomendable para personas con enfermedades cardíacas.